Ir al contenido principal

Haz lo que sabes y sabrás lo que vales

Bien, muchos no saben qué es, ni qué hay detrás. Y es normal, nadie nace sabiendo, y comprendo que a muchos no se lo explicarán y qué a otros muchos se lo explicaron mal. No juzguéis si no sabéis, abrid vuestras mentes y seréis conscientes de todo eso que tenéis en frente pero que aun no podéis ver. Alguien dijo que si vives con el puño cerrado nunca tendrás nada el día que abras la mano. A veces se aprende hablando, pero los sabios son sabios porque cuando habló alguien más sabio supieron estar escuchando. ''Pero tú, siendo inteligente, ¿cómo vistes, hablas y escuchas la misma música que esa gente?'' Y dije: Fácil, porque no soy diferente a esa gente y precisamente por ser inteligente elegí mi camino más favorable. Favorable sí, porque, di, ¿qué hay más favorable y rentable que buscar vivir feliz?
Un ser humano ha de ser valiente, y consecuente, donde te lleve la corriente no tiene porque ser necesariamente el sitio que más te conviene; y eso no es ser rebelde, eso es quererse. A veces escuchamos frases y no terminamos de entender su mensaje. ¿Prefieres arrepentirte de lo que hiciste, o de lo que nunca te atreviste a hacer porque fuiste cobarde?
Está bien ser normal cuando has decidido ser normal, ahora ¿está bien ser normal cuando soñaste con ser especial? Soñar no debería ser esperar sólo un futuro más prometedor; a soñar se le debería acompañar con buscar activamente lo que te haga sentir más feliz y mejor. Y eso es el afán de superación, inconformismo, pero no gratuito, es marcase un destino y ser tú mismo, y no un modelo preestablecido quien elija cual a de ser tu camino. Las cosas que haces son las que te hacen, así que haz lo que sabes y sabrás lo que vales.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pequeña gran revolución

La vida está tranquila, sin mucho alboroto, recorriendo una línea recta, sin una marea demasiado revuelta. Se puede decir que... Como volando en el avión sin turbulencias disfrutando del paisaje que las nubes te han dejado ver al apartarse. Aprovechando ese momento. Qué bonita la vida, ¿no? - piensas- Y, de repente, te viene esa canción de Dani Martín que tantas veces has reproducido en tu smartphone, o no, pero que seguro has escuchado en alguna emisora de radio. Pero es demasiado bonita para ser real y no te lo crees. No puede ser que todo vaya tan genial, que los problemas sean tan minúsculos, que no tengas rompederos de cabeza. No puede ser, algo tiene que ir mal, es imposible vivir bien. Y como no eres capaz de disfrutar este período de calma, buscas lo que llevabas tiempo deseando que desapareciera. Y ¡tachán! truco de magia realizado con éxito. Vuelta a las rayadas, como en la plena adolescencia; vuelta a las noches en vela, vuelta a complicarnos la vida. Y es que parece qu...

El amor en épocas turbias

Las expectativas duelen, hacen daño. La falta de ellas, sanan y te dejan vivir. Os lo digo yo que desde que decidí no ponérmelas, he encontrado hasta el amor. El amor hacia mi propia persona, el amor hacia lo más simple, el amor hacia un día a día, el amor hacia quien lo merece, el amor hacia lo común, el amor hacia, incluso, lo que jode. El amor. En general.  Estamos acostumbrados a vivir pensando que el amor está aprendido, como si hubiese nacido en nosotros de forma innata. Un amor dormido que se despierta cuando alguna situación de nuestra vida le activa la alarma. Es por ello que cada persona tiene su propio concepto del amor, su propia simbiosis, su propia relación y su propia manera de vivirlo. Cada uno pone límites y fronteras, hay quienes se las quitan. Pero, ¿sabéis algo importante? Desde pequeños nos dicen que no siempre te vas a poder dedicar a lo que más te gusta, o al menos al principio de tu trayectoria laboral, y a veces no les falta razón. Lo mismo pasa con...

Son aquellas pequeñas cosas...

Hace tiempo que descubrí caminar con mi canción favorita en los cascos. Hace tiempo que descubrí los ratos de bailoteos y risas con mis amigas, las bromas y las tonterías de ellas que me hacen reírme a carcajadas. Hace tiempo aprendí lo bello que es recordar la infancia cuando ves algún juguete antiguo o algún lugar donde jugaba. Hace tiempo aprendí que hay personas que te quieren por lo que eres y otras que te quieren por lo que puedes darle. Hace tiempo aprendí que lo bonito de esta vida está en las pequeñas cosas, en lo más normal, como pasar una tarde de piscina jugando a las cartas en el césped.