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Que todo lo malo sea hoy

Hay mil formas de estimar un sentimiento ocasional que se tiene como objeto de alguien. Pero siendo sincera, sé necesita mucho tiempo de recapacitar lo que piensas de ese, vale la pena reutilizar recuerdos pasados en aprender a usar las nuevas acciones. Pretender ser una cosa no conlleva que puedas llegar a engañar a los que tienes que hacerles creer que eres de una manera o de otra, simplemente deja que las acciones salgan de ti, que digan lo que quieres hacer, sentir o pensar. Pasar del mundo está bien, ¿sabes?


Es simple, levántate con una sonrisa, intenta pensar lo menos posible en las cosas que te hacen estar de bajón o en las cosas que hacen que gastes tus fuerzas y dáselas a aquellos que se merecen que le transmitas algo bueno para que el mundo vaya mejor. Con esto voy a hacerme una promesa, la cual cosiste en ser feliz, porque todo lo que te haga estar infeliz no se merece ni tiempo, ni quitarte parte de la felicidad de un día, el cual lo empiezas con el pie derecho y con la sutileza que hace que todo vaya sobre ruedas. Solo hay que pasar de lo que te produzca mal estar, dejar todo a un lado y vivir a tu rollo con los que necesitas, todo lo demás no importa, porque si no eres parte de la solución eres parte del problema y solo los que están donde tienen que estar, porque tú has querido tenerlos ahí, saben cómo encontrar tal solución. No te preocupes por el día que vendrá mañana, preocúpate porque los que te quieren. Sean felices al ser recompensados por una sonrisa tuya, una sonrisa que se pueda ver en tu cara cada mañana.


La solución tiene un problema, éste es que ya… ya va mejor. Por una vez no hay nada que esperar, simplemente centrarse en lo que te importe, y si puede ir mejor que ahora, esperaré sin darme cuenta, porque no necesito nada ni menos ni más para levantarme con la sonrisa que hace falta para los míos.

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