La vida pasa, los sueños se desvanecen, las opiniones cambian, los compañeros que tenías se van o simplemente siempre hicieron como que no estaban. Mientras tú haces tu vida, tienes miles de personas a tu alrededor que conoces o que tuviste cerca, hablaste o solo mantuviste una mirada alejada sin ningún tipo de intención por medio.
La vida tiene muchos puntos de verla, pero por mucho que te digan como mirarla, no sabrás como hacerlo, porque la gente que tienes a tu alrededor, va cambiando según tus gustos, aficiones o sentimientos. Recuerdo muchos momentos, muchos juegos, entre ellos. Miles de canciones que cantábamos para pasar el rato del patio, con los de clase, con los que tienes mil cosas que recordar. Pero en esta vida todo pasa, la gente cambia, y tú también lo haces. Entonces llega el momento de ir haciéndote a la idea de que la gente se
distancia, qué se va, qué se pierde, como entre una manta fría de humo blanco, pero no con eso quiere decir transparente, ya que no puedes ver a través de él, que cada uno va con quién verdaderamente está agusto. Pero llega un momento en que te das cuenta que realmente la gente no se ha ido, está ahí para lo que haga falta. La gente que se va, se va por su propio pie. Verdaderamente no puedes hacer nada para que no se vayan, pero sí puedes intentarlo, al menos sabrás que no fue culpa tuya, que tú no tuviste otra opción porque ellos tuvieron el paso exacto para mover una amistad que tenía un hilo que no debía ser cortado. Pero como ya he dicho todo pasa, y que los que estaban, siguen estando ahí, y ahora te das cuenta de que pudieron ser algo que no son, o que son algo que querrían o quisieron tener en mente en aquellos tiempos, o ya bien en estos. Sea como sea, hoy miro vuestras caras y veo que la vida pasa. Pero quien estuvo, está, quien tuvo algo que ver en tu vida, nunca se va de tus recuerdos, y la verdad es qué todo sigue como estaba aquel día en el parque donde siempre jugábamos al escondite, y siempre teníamos nuestras peleas, nuestros juegos y tonterías que nunca podré borrar de mis recuerdos, y sigo, sigo añadiendo cada vez un nuevo nombre a esa lista, y también sigo borrando los que creían estar y no estaban. Porque la vida está para disfrutarla, mirando hacia atrás, pero, solo viendo los momentos que realmente valen la pena ser recordados, y yo, tengo claro que no desaprovecharé ninguno de los que tengo y me quedan por pasar.
La vida tiene muchos puntos de verla, pero por mucho que te digan como mirarla, no sabrás como hacerlo, porque la gente que tienes a tu alrededor, va cambiando según tus gustos, aficiones o sentimientos. Recuerdo muchos momentos, muchos juegos, entre ellos. Miles de canciones que cantábamos para pasar el rato del patio, con los de clase, con los que tienes mil cosas que recordar. Pero en esta vida todo pasa, la gente cambia, y tú también lo haces. Entonces llega el momento de ir haciéndote a la idea de que la gente se
distancia, qué se va, qué se pierde, como entre una manta fría de humo blanco, pero no con eso quiere decir transparente, ya que no puedes ver a través de él, que cada uno va con quién verdaderamente está agusto. Pero llega un momento en que te das cuenta que realmente la gente no se ha ido, está ahí para lo que haga falta. La gente que se va, se va por su propio pie. Verdaderamente no puedes hacer nada para que no se vayan, pero sí puedes intentarlo, al menos sabrás que no fue culpa tuya, que tú no tuviste otra opción porque ellos tuvieron el paso exacto para mover una amistad que tenía un hilo que no debía ser cortado. Pero como ya he dicho todo pasa, y que los que estaban, siguen estando ahí, y ahora te das cuenta de que pudieron ser algo que no son, o que son algo que querrían o quisieron tener en mente en aquellos tiempos, o ya bien en estos. Sea como sea, hoy miro vuestras caras y veo que la vida pasa. Pero quien estuvo, está, quien tuvo algo que ver en tu vida, nunca se va de tus recuerdos, y la verdad es qué todo sigue como estaba aquel día en el parque donde siempre jugábamos al escondite, y siempre teníamos nuestras peleas, nuestros juegos y tonterías que nunca podré borrar de mis recuerdos, y sigo, sigo añadiendo cada vez un nuevo nombre a esa lista, y también sigo borrando los que creían estar y no estaban. Porque la vida está para disfrutarla, mirando hacia atrás, pero, solo viendo los momentos que realmente valen la pena ser recordados, y yo, tengo claro que no desaprovecharé ninguno de los que tengo y me quedan por pasar.

Comentarios
Publicar un comentario