Ir al contenido principal

"Ya nada volverá a ser como antes..."

Ya no es lo mismo, ya no es la misma ilusión. En parte sientes "felicidad" por volver a escucharle, leerle, pero no, no es el mismo entusiasmo que a lo mejor hace dos meses podías tener. 
No soy vengativa, y no voy a servir la venganza en plato frío ni caliente, por eso habrá que intentar que no me afecte mucho, porque sé, que al final, acabará pasando lo mismo. 
Lo que tengo claro que no soy juguete de nadie, tampoco una muñeca de trapo o porcelana, y que nada ni nadie puede jugar con mis sentimientos, conmigo, cada vez que quiera o le apetezca. Y es que, por mucho que duela, después de tanto, las relaciones nunca acaban siendo iguales que al principio. Ya no notas esa satisfacción, ni alegría, ni entusiasmo, ni nada de lo que sentías cuando todo iba viento en popa. 
Hay un límite, y sé perfectamente cual es, donde está, y no pienso tolerar otra gilipollez como esta más. A la mínima, corto y adiós. 
Ya he perdido a mucha gente que me importaba, 

pero me doy cuenta de que si realmente fueran de verdad mis "amigos", no me hubieran hecho sufrir de tal manera, ni me la hubieran liado por cualquier cabezoneria o rayada que tuvieran, y tan solo, por verme mal, triste... Y es que, nos cueste barbaridad, acabamos encontrando el motivo de las cosas, y aunque nos duela, debemos de aprender a decir adiós, aún echándoles de menos.
Unos van, otros vienen, unos se quedan, otros se olvidan de ti, otros te ponen escusas, pero lo ciertos es que, los de verdad, siempre estarán hay, por lo que hay que esperar y saber buscarlos bien, ¿no?
Nada es para siempre, porque siempre es mucho tiempo, pero se acabará encontrando a la persona, (o personas), indicada, las que merecemos..
Quien realmente nos conoce, por fuera y por dentro, por dentro y por fuera, sabe perfectamente como somos. Quien no nos acepta, que le den. Y a quien no le guste que no mire. Pero una cosa hay que tener clara, a parte de que a todo el mundo no se le puede gustar, tampoco hay que cambiar para hacerlo. Cada uno es como es, y quien te acepta tal y como, no lo pierdas, es de verdad.

QUIEN QUIERE, TE BUSCA.
-África.






‎"Todo es mentira, pasamos de Rey a mitad, somos la tinta de un libro que llega al final y está escrito, está escrito ya (...) De ser primeros pasamos a ser uno más, de preferidos a ver si nos podemos pasar un ratito, el domingo igual (...) Y verás que lo que nace se apaga, que de ser todo eres nada, es la maldita verdad".

Comentarios

Entradas populares de este blog

El amor en épocas turbias

Las expectativas duelen, hacen daño. La falta de ellas, sanan y te dejan vivir. Os lo digo yo que desde que decidí no ponérmelas, he encontrado hasta el amor. El amor hacia mi propia persona, el amor hacia lo más simple, el amor hacia un día a día, el amor hacia quien lo merece, el amor hacia lo común, el amor hacia, incluso, lo que jode. El amor. En general.  Estamos acostumbrados a vivir pensando que el amor está aprendido, como si hubiese nacido en nosotros de forma innata. Un amor dormido que se despierta cuando alguna situación de nuestra vida le activa la alarma. Es por ello que cada persona tiene su propio concepto del amor, su propia simbiosis, su propia relación y su propia manera de vivirlo. Cada uno pone límites y fronteras, hay quienes se las quitan. Pero, ¿sabéis algo importante? Desde pequeños nos dicen que no siempre te vas a poder dedicar a lo que más te gusta, o al menos al principio de tu trayectoria laboral, y a veces no les falta razón. Lo mismo pasa con...

Son aquellas pequeñas cosas...

Hace tiempo que descubrí caminar con mi canción favorita en los cascos. Hace tiempo que descubrí los ratos de bailoteos y risas con mis amigas, las bromas y las tonterías de ellas que me hacen reírme a carcajadas. Hace tiempo aprendí lo bello que es recordar la infancia cuando ves algún juguete antiguo o algún lugar donde jugaba. Hace tiempo aprendí que hay personas que te quieren por lo que eres y otras que te quieren por lo que puedes darle. Hace tiempo aprendí que lo bonito de esta vida está en las pequeñas cosas, en lo más normal, como pasar una tarde de piscina jugando a las cartas en el césped.

Nadie me volvió a besar

Aquel beso...  Aquel maldito e inolvidable beso. El último beso que sentenció la despedida, ya no había marcha atrás después de aquel momento. Quizás no fue el mejor beso, pero lo que sí sé es que no va a haber otro igual; fue como borrar de mi memoria todos los demás. El último beso y el único al mismo tiempo. Después de todo. Qué cosas tiene la vida, ¿verdad? Desde ese momento empecé a echarte de menos de una manera que jamás había experimentado. Digamos que fue de una manera especial mía. Ahora cuando llueve me da igual llevar paraguas, la lluvia cala igual de hondo que tú al vernos, incluso mi manta de felpa ya no calienta como lo hacía. Algo ha pasado después de aquel beso.  Mi vida es un sin rumbo, ando desorientada, no sé muy bien hacia donde me dirijo, pero no puedo parar de caminar. El desequilibrio emocional me corroe hasta tal punto que ando como una puta desesperada en tu encuentro tocando con la yema de mis dedos todas las rugosidades que me recuerden a los c...